Un lugar algo frío y húmedo, atrás se encuentra una ventana permitiendo que la poca luz de un día nublado entre y me cubra con su brillo gris. Escribo... algo más que cosas absourdas que me llegan a la mente y lo único que puedo hacer es tomar un lápiz, una libreta...y escribir. He pensado muchas veces que no es producto de algo nato, ya que no lo es, ni que sencillamente sea el "ocio", no. Aún no lo sé, pero es tranquilizante saber que una hoja no reprochará tus errores, ni criticará tus acciones, ni se burlará de tus dudas. Yo sólo escribo para ser libre por un instante... y que ese momento quede plasmado. Quizás el día de mañana..que me encuentre sola o agobiada por algo, al leer lo que una vez escribí me llene de fuerzas para continuar.. darme cuenta que ése día pude sentir lo que era la "libertad" aunque sea por un rato...Ahora escribo, escuchando algo de música clásica, no tengo cuentos, no tengo historias ni anécdotas, pero siempre hay algo en día que me da ese entusiasmo para redactar cosas increíbles que jamás pensé que pudiera sentir o imaginar. Negar que la inspiración se me da porque sí, que no es necesario tener a alguien o algo en mente que sea el protagonista de ella, sería mentira. Yo me inspiro en alguien, todos los días, esa persona es el dueño de mis palabras, de mis trazos y de mi arte.
La gente, ¿Qué pensarán?, ¿Les gustó lo que he escrito o no?, ¿Los habré ofendido o dañado con algo que dije? o simple y sencillamente ¿Estará bien redactado?, preguntas como esas son las de mínima importancia, no pido felicitaciones,ni críticas o algún comentario constructivo. No escribo para las personas, escribo para mí.
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